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lunes, 17 de junio de 2013

No hay alumnos, más que los que se creen maestros

Hoy, gracias a un sorpresivo curso de Historia Crítica que comencé a tomar en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, aprendí que, como en Bolivia, JAMÁS debo llamarle "alumno" a un estudiante. La aversión a la escuela por parte de los niños en el sistema educativo tradicional es justo la verticalidad y las relaciones de poder entre quien enseña y quien aprende. Todo sería mejor en una relación horizontal en la que estudiantes y "promotores de la educación", construyen el conocimiento juntos. 
Dicho sea de paso, noto grande soberbia en llamar  "mis alumnos" a los que estudian bajo tu instrucción, pues es como decir "aquellos que no tienen mi luz". Claro, muchas veces no somos conscientes de las implicaciones del lenguaje, ni de la ideología implícita en las prácticas tradicionales. Podría decir somos más "alumnos" (con su significado etimológico)  los maestros que no nos damos cuenta de esas cosas, que los mismos estudiantes. No obstante, basta (aquí sí) la luz de las corrientes críticas para empezar a cambiar los viejos paradigmas.
Algunas de mis grandes preguntas, dada mi condición de "maestra" dentro de una escuela propia del sector hegemónico, son las siguientes:  ¿puede existir una especie de pedagogía para los opresores (o los hijos de) -haciendo alusión a la pedagogía del oprimido de Freire-, que funcione para la conciencia en favor de su contraparte y la disolución de esas relaciones de poder? ¿Qué tanto puede un modelo crítico de la educación trabajar en favor de la subalternidad,  desde la instrucción a los miembros de las clases hegemónicas? ¿Qué características tendría que tener dicho modelo para funcionar? Quizá son preguntas tontas, si consideramos que el cambio debe ser desde los promotores de la educación -para hacer uso del término zapatista que conocí hoy- y el sistema hegemónico dominante en definitiva no propiciará esos cambios en el sistema. No obstante, ¿podría hacerse una guerra con las armas de la educación infiltrándonos en esos núcleos, como sin querer lo estoy ahora? 

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