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martes, 22 de marzo de 2011

Sube el precio del agua, crece la incoherencia, la inconformidad se desborda.


Este blog, hasta hoy, no se había dedicado a cubrir quejas sociopolíticas de asuntos que concernieran a su autora directamente. La dinámica de las entradas en éste, si bien se enfocaban a temas sociales y culturales, se había procurado hacer sobre temáticas de interés global o incluso personal pero al estilo existencial, romántico o como le quieran llamar, por mero entretenimiento. No obstante, lo que hoy le afecta a su autora, le está afectando a muchos mexicanos radicados en el Distrito Federal y en otras partes de México: el precio del agua.

Hace varios años hice un primer coraje cuando mi familia chiapaneca me contaba acerca del precio que pagaban por el agua. En aquellos años (aproximadamente 2004) mi tía abuela dijo haber pagado más de $1500 en un bimestre, siendo ella una persona sola que además vivía en una casa pequeña de la que había estado ausente varias semanas en ese periodo. Al parecer, después de varias vueltas a la comisión del agua, descubrieron que los medidores estaban mal y se le estaba cobrando aire. Mi abuelo, también radicado en Tuxtla Gutiérrez, pagaba alrededor de $500, cuando solamente habitaban su casa dos personas. Mientras tanto, en la misma época, mi recibo en el Distrito Federal apenas y ascendía a los $30 (por dar un número redondo, porque en realidad era mucho más bajo), existiendo tres o cuatro personas haciendo uso del agua constantemente cada bimestre.

Hasta ese momento, y pese a que mi bolsillo se veía beneficiado, no dejaba de pensar en lo injusto del precio por el acceso a ese recurso. Era ilógico que en Chiapas, estado que alberga cuatro presas hidroeléctricas -lo cual debería significar que el agua abunda-, la gente pagara tan altas tarifas por el agua, mientras en el Distrito Federal, dentro de la delegación Benito Juárez que nada tiene que ver con albergar H2O, fueran risibles los montos a pagar por ella.

Años más tarde, a partir del 2009, se decretó que en la Ciudad de México se cobraría de acuerdo a la zona en la que se encontrara la residencia (algo así como por nivel socioeconómico). En los recibos apareció mi hogar como "manzana alto" (lo cual, si se compara con el predial, nada que ver) y comenzamos a pagar, ya no las risibles cuotas, sino ahora sí, tarifas que llegaban a más de doscientos pesos, lo que significó que el munto a pagar subió en un %800 más o menos. No hubo protestas al respecto en mi familia porque, bueno, se trata del agua y, sabiendo los precios altísimos (que a la par, dicho sea de paso, seguían incrementando) pagados en Chiapas, nos parecía justa dicha tarifa; es más pensábamos que con ello quizá la gente en la ciudad la valoraría más y la desperdiciaría menos. Lo ideal hubiera sido que nos subieran a nosotros los precios para bajarlos en provincia y en las zonas marginadas de la ciudad donde de plano no debería cobrarse ni un solo centavo. Pero claro, la centralización siempre le hace pagar los platos rotos a los que menos deberían.

Este año comenzamos pagando alrededor de $350, lo cual estaba bien. Sin embargo, ¡oh, sorpresa! Nos llega el recibo del mes de marzo, que por cierto era de otro color, y la tarifa marcaba, no $300, no $400, no $500, NO $600!!!!!! Marcaba $1,363!!!!!!!!! MIL PESOS MÁS de lo que solíamos pagar. ¿Es eso justo? Si es por tipo de zona, la mía no es alta, mucho menos mi edificio, mucho menos si es EDIFICIO, o sea que vivo en departamento. Si yo viviera sola y no compartiera gastos con mi hermano y mis padres que nos ayudan, yo tendría que elegir entre comer o bañarme, porque además el costo fue parejo para todos. ¿Qué el agua no es un derecho?

Mi madre, que por fortuna está en la ciudad, fue a quejarse a las oficinas del sistema de aguas de la ciudad de México, en donde resulta que había toda una multitud enardecida metiendo quejas pues, si bien los ricos deben pagar lo que los pobres no pueden, estos deberían de ser bien ubicados y no hacer pasar por ricos a la gente clasemediera o de plano pobre que habita en zona media (insisto, MEDIA, que no alta como lo indica mi recibo). Sin embargo, la realidad es que la mayoría de la gente que estaba ahí no pertenecía al sector de la sociedad que pueda pagar esas tarifas. Es más, aún (que no lo es) si el predio de mi departamento fuera demasiado alto y la zona catalogada como alta, seguiría siendo una arbitrariedad y una incoherencia que nos cobraran eso de la noche a la mañana. ¿Qué acaso el gobierno no tiene nociones básicas de sociología y no conoce el término de "movilidad social"? Mucha de la gente que habita estas zonas en algún momento, hace muuuuuuchos años, cuando la situación del país no estaba tan tirada a la calle, logró hacerse de una casa o departamento que es donde hasta la fecha viven. Pero las condiciones del país en materia laboral, las condiciones propias en la vida de cada persona y un sinfín de factores pueden haber ocasionado que el estrato social y las posibilidades económicas de esas personas bajara.

Lo que sigue en el caso de mi condominio es que debemos de meter un escrito para parar estas arbitrariedades gubernamentales y esperar a que nos cambien de tabulador (o como se llame eso de la clasificación por zonas). Siendo realistas, un narvarteño no puede estar destinado a pagar lo que alguien de Polanco y un narvarteño de edificio antiguo no puede estar pagando lo mismo que el narvarteño de la casa gigante y moderna de la otra cuadra. No es posible que cada uno de los departamentos del edificio en el que vivo, mismos que no exceden de 100 m2 y en los que no viven más de 3 o cuatro personas (en varios de ellos sólo dos) estén obligados a pagar exactamente lo mismo (porque el recibo nos llegó a todos con la misma cantidad), aún cuando, como es el caso de algunos de mis vecinos, ni siquiera están todo el tiempo en la ciudad.

Espero que mucha de la gente que está sufriendo estas situaciones despierte a la realidad de que algo hay que hacer. Seguramente, confío en que las quejas servirán y nos cobrarán a fin de cuentas lo que es justo, pero esto no puede acabar aquí. Tenemos que volvernos conscientes de otras situaciones para poder llegar a poner orden en nuestra propia ciudad y en nuestro país. La opinión pública debe tener fuerza, pero ésta no debe estar velando sólo por los intereses propios sino por los de todo el contexto global. Debemos empezar por cuidar el agua y todos los recursos de nuestro mundo, y no permitir un mal funcionamiento del sistema...

Confieso que me cuesta trabajo postear esto cuando en realidad sé que hay otros asuntos en esta materia que son sumamente enojosos y que se deben denunciar, como es el caso de lo que ocurre en algunos sitios de la ciudad, como las zonas más marginadas de la delegación Iztapalapa, en las que de plano ni el agua es suministrada en varias ocasiones. Por eso, como seudo burguesa que soy (o fui), sé que debemos luchar con coherencia, exigir nuestros derechos, pero también los de los demás. Sólo así podremos de verdad llegar a un orden y a la justicia social.

Todo esto implica un trabajo desde el propio hogar, colonia, delegación, ciudad, pero tampoco podemos dejar que se exploten o se desperdicien sin control nuestros recursos globales que son de todos. En el país hay demasiadas industrias refresqueras (sí, la primera en la que deben pensar: coca-cola, por ejemplo), industrias mineras (las canadienses que están siendo una plaga, por ejemplo), plantas termoeléctricas, hidroeléctricas... Todo eso atenta contra el mismo recurso hidráulico , además de la fauna y flora que la habita y existe en los ecosistemas, sin mencionar el principal problema: el desplazamiento humano obligado que, obviamente, acarrea movilidad social para mal, entre otros conflictos que no son tema en esta ocasión.

No podemos arreglar una sola cosa; no podemos sólo limitarnos a solucionar nuestros recibos, tenemos que luchar sistémicamente, es decir, en cada uno de los aspectos de la sociedad,(naturaleza, educación, política, etc.) que forma nuestra realidad. Por algo se empieza; empecemos por la conciencia.

Foto: Vista de la presa Nezahualcoyotl (Malpaso), Chiapas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Mi caso es idéntico. Gracias por postear. Un saludo.

Vegan ninja dijo...

Como siempre un post buenisimo, a luchar se ha dicho! Que el agua la pague coca cola no nosotros, bueno que la pagamos doble, porque consumimos coca cola y ademas tenemos que pagar el agua que ellos no pagan :S