lunes, 31 de marzo de 2014

Doce años de desamor

El recuerdo de la primera vez que estuve enamorada parece haberse diseminado entre múltiples pensamientos de indiferencia inventadas para no sufrir. Con todo, recuerdo esa sensación en el pecho y estómago por no verle, por no saber cómo hacer para ser vista o, luego, por no entender su indiferencia (hablo de distintas personas). Parece que en los últimos doce años mi cerebro, en su parte sentimental, tuviera la consigna: "si no es imposible o tortuoso, ni lo voltees a ver; si lo es, ve y estréllate con tu amor".

Por amor o desamor alguna vez hice "trop", ese género cuyo nombre alguien inventó pensando en mis intentos de canta autora preparatoriana con los que intentaba desahogar al amor que no pude corresponder más, después de enamorarme de uno imposible y jamás correspondido. De este último recuerdo las lágrimas derramadas hasta dormida por el dolor y la frustración. Tampoco se me olvida cuando encontré en las página de Las desventuras del joven Werther un aliado para mi sufrir. 

Un corto tiempo después intenté usar al punk rock para desahogar las penas del sentimiento. De tantas canciones que se quedaron en el tintero o en el intento, las pocas que ha perdurado hasta hoy en mi recuerdo y en el de los que conocieron nuestro quehacer musical amateur fueron aquellas escritas con el sentimiento de desamor y corazón roto por los mismos motivos que hoy, pero 10 años más tarde... ¡Diez años más tarde!

Igual que una década atrás, aunque con diferente persona, estoy cansada de intentar descifrar lo que piensa, de asimilar su indiferencia, de no saber qué hago mal y de que de un día para otro nuestra relación cambie al grado de que ni siquiera una amistad pareciera existir (oir Adiós de Fomy). Mismo patrón de persona, mismo patrón de relación, mismas palabras que describen mi situación, misma congoja...

La diferencia es que hoy en día ya no puedo disfrutar el sufrimiento, hoy en día sé que no soy músico, ni poetiza, ni nada que pueda hacerme sentir importante con el dolor, aunque haya dejado de ser importante para él. Pareciera que a los 30 años el amor se sufre igual pero ya no se vive. El desamor y la ruptura es una pequeña muerte, un golpe que me avienta a un mundo de desprotección total, que me hunde como con un peso en un mar de desesperación. 

Aún así, sé que tarde o temprano pasará, que abandonaré la posición fetal en la que he pasado la mayor parte de la tarde y que mis cejas volverán a la relajación, cuando también vuelva el brillo de mis ojos. Pero ahora solo puedo recordar y arrojar lágrimas. Ya no tengo a Werther para llorar juntos, ahora sólo un blog que nadie lee para decir lo que ya no puedo cantar.

¿Algún día cambiaré? ¿Soy yo o son ellos?

Sigo abrazando mis piernas.

lunes, 23 de diciembre de 2013

De conciencia, compromiso y acción para un mundo mejor.

La pregunta del millón desde el año escolar pasado en que ingresé al comité de sustentabilidad en el colegio donde trabajo había sido: ¿cómo hacer una escuela verde, verde en verdad, más allá de que hubiese  botes de basura para disque reciclar? Este colegio produce toneladas de basura al año, se usan aparatos eléctricos al por mayor, se utilizan kilos de papel al día y la mayoría de los estudiantes no están  interesados ni al tanto de las consecuencias que nuestro uso y consumo desmedido en el día a día puede ocasionar.  La respuesta a esta problemática comenzó a aparecer como por iluminación divina dentro de la Tri Association Conference, cuando Patrick Johnston, un profesor que enseña en Singapur (de quien ahora me declaro fan) nos movió varias fibras y nos reveló la clave para empezar un cambio real: AAA (aware, able, act).

De acuerdo a este modelo, no podemos inculcar y esperar que de la noche a la mañana estudiantes y profesores comiencen a separar la basura, a desconectar sus aparatos, a dejar de consumir, etcétera. Lo primero para llegar a un logro es crear conciencia, pero una conciencia verdadera que permita percibir la relevancia de cuidar el ambiente, no sólo por el ambiente mismo (ya saben, plantitas, arbolitos, basura, animalitos...), sino por todo lo que se relaciona con él: el ser humano, la sociedad, la economía, en suma, la sustentabilidad verdadera cuyo propósito es más profundo y global que el simple hecho de no comprometer los recursos a generaciones futuras.

La conclusión que sacamos como comité, es que este año debíamos dedicarnos exclusivamente en la primera A, en la creación de conciencia entre los estudiantes. ¿Cómo? Decidimos que haríamos una clase al mes con todos los grupos de secundaria para comenzar una sensibilización que permita después desarrollar prácticas enfocadas a una escuela verde. Estas clases están basadas en gran medida en los planes de lección que Patrick Johnston desarrolló para implementar en la escuela en que trabaja, en la cual tiene una clase entera sobre sustentabilidad.


Durante la primera lección en la que participé, no pude contener el llanto por la cantidad de reflexiones profundas que los niños de sexto (secundaria en USA, primaria en México) lanzaron al final de la actividad llamada "Squat Game". Ojalá que varios  maestros en escuelas de diferentes tipos pudieran implementarla. Es como sigue:

El profesor debe apagar las luces, quitar el aire acondicionado, si es que hay y pedir a los estudiantes absoluto silencio. Hay que procurar un ambiente lo más incómodo posible. Las instrucciones son:
1. Todos los estudiantes deben estar con los ojos cerrados, en cuclillas, posados sobre la bola de los pies.
2. Nadie puede hablar, pararse o abrir los ojos.
3. Cuando sean tocados en el hombro, tienen permiso de pararse, pero todavía con los ojos cerrados.
4. Si son tocados una segunda vez, pueden abrir los ojos y tocar a alguien más, después se quedarán parados quietos.

El profesor lee el siguiente texto (puede ser con modificaciones de acuerdo al contexto particular de la escuela en que se implemente:

"Respira profundo, trata  de poner en blanco su mente. Olvídate del examen que acabas de tener, de la tarea que tienes que entregar mañana, los capítulos que tienes que leer esta noche, los mails que tienes que responder, los videojuegos que quieres jugar más tarde...".

Olvídate por un momento de cualquier problema que hayas cargado contigo hasta el salón. Olvídate de los millones de pequeñas cosas que tienes que hacer antes de que te vayas a dormir esta noche.

Permítete relajarte. Respira profundo, si lo necesitas [el profesor espera a que respiren].

Ahora, trata de pensar en algo placentero: piensa en tu educación y la vasta cantidad de posibilidades que tienes de volverte doctor, ingeniero, abogado, trabajador social, maestro, antropólogo, economista...

¿Qué harás cuando dejes la escuela?
¿Cómo será tu vida?
¿Irás a la universidad?
¿Vivirás en una casa pequeña o grande?
¿Qué clase de auto manejarás?
¿A dónde viajarás?
¿A quién conocerás?
¿Harás mucho dinero, poco o lo necesario?
¿Dónde estarás?
¿Qué es lo que harás? 

Opciones... Decisiones. ¡Tienes mucho en qué pensar! Muchas oportunidades en tu vida. Asistir a esta escuela, la familia que tienes, el estilo de vida que sigues. Quizá podría parecer mundana y rutinaria, pero en realidad es maravillosa. Piensa en ello un poco.

[aquí se empieza a tocar lentamente a algunos pocos alumnos para que se paren].

Muchas opciones.
¿Con quién pasarás tus próximas vacaciones?
¿Con tus amigos?
¿Con tu familia?
¿En dónde? Me pregunto.

Piensa en tu día hasta ahora. Piensa un momento en lo que comiste hoy. ¿Tuviste un rico u nutritivo desayuno? ¿Quién te lo preparó? ¿Diste las gracias? ¿Ayudaste?

¿Qué tuviste/tendrás para el lunch? ¿La cola para comprar te molestó? ¿Qué sentiste mientras comías? ¿Estabas con tus amigos?

¿Y qué hay de la comida de esta tarde? Tendrás lo que tu cuerpo necesita? Me pregunto si comerás demasiado, solo porque es delicioso. Me pregunto de dónde vino tu comida, cuánto tardaron en prepararla.

¿Comes suficientes proteínas, carbohidratos y grasas? ¿Puedes comer alimentos balanceados cuando eliges hacerlo? ¿Qué malos hábitos alimenticios tienes? ¿Cuál es tu comida favorita secreta, que sabes que no es buena para ti?

Como casi todos ustedes saben, existe desigualdad e injusticia en todo el mundo. Esto ha sucedido desde hace mucho tiempo. Una gran cantidad de gente ahora mismo está literalmente muriéndose de hambre, lentamente y con mucho dolor. Millones de personas no pueden satisfacer sus necesidades básica. Cada día es una lucha por la sobre vivencia.

Esas personas no tienen muchas opciones. Nunca irán a la universidad. Nunca podrán enfrentar las decisiones que ustedes

Las opciones son un lujo. Sobrellevar la vida es la realidad que guía sus decisiones. La calidad de su vida ni siquiera es un problema porque están luchando por un mañana. Un día más, esperanzados aún de que la ayuda llegará. Un descanso, una oportunidad. Que algo sea diferente.

Aunque ellos quizá no lo sepan, ellos comparten su dolor con millones de hermanas y hermanos alrededor del mundo, se sienten solos en su sufrimiento. Gente en Guatemala, Nicaragua y El Salvador.  La gente de México y Filipinas, gente ded Haiti, Indonesia, China. Trabajadores migrantes del campo, la ciudad pobre al interior de Estados Unidos, los trabajadores urbanos en Pekin, shangai, kuala Lumpur... De hecho, ellos comparten su pobreza y despidos con gente en cada país de este planeta.

La cosa es, la inequidad y el conflicto no se va para mucha, mucha gente. No tienen una opción, algunas personas se sienten solas.

Duele en lo más profundo de su ser. Les lastima mental y físicamente. Su orgullo es lastimado, tambien su honor. Pueden sentir el dolor en sus piernas cuando se les acalambran porque no tienen suficiente de la comida necesaria, o porque caminan kilómetros diariamente para llegar a sus trabajos que apenas les da lo mínimo para sobrevivir, o porque no pueden pagar las medicinas que necesitan.

Ellos se preguntan si algún día todo esto acabará.

A veces ellos ven gente alrededor de ellos que no tienen dolor. Ven personas que se paran libre y firmemente, que pueden elegir, que se pueden divertir, pero que están completamente ciegos ante lo que sucede a su alrededor.

Sienten enojo hacia la gente que ignora su sufrimiento o ignora el dolor alrededor de ellos. Son ignorantes de lo que pasa alrededor de ellos, esta personas están ciegas pero otras pueden ver. Se siguen preguntando si el dolor algún día parará, si esta vida algún día terminará.

Algunos de ustedes han sido tocados. Han experimentado la presenciar decuna mano que ha eliminado su sufrimiento. Están parados ahora, las piernas se están recuperando, puedes escuchar màs fácilmente, pero todavía inmóviles e incapaces de ver. Puedes pensar en lo que está sucediendo, porque ya no estás con dolor.

Algunos de ustedes fueron tocados dos veces. No solo están sin dolor, pero completamente despiertos con los ojos abiertos.
 Puedes ver, sin duda, a aquellos que están sufriendo. 
Puedes ver su deseo por ser tocados y aliviarse del dolor. 
Te das cuenta lentamente de lo importante que un simple toque puede ser, del poder de un simple toque. 
Con un simple toque puedes aliviar el dolor de alguien que sufre, o de abrirle los ojos a alguien que está ciego. 
Y te das cuenta de la libertad que tienes para moverte y elegir.
Tuviste la libertad de tocar a alguien, así como todos somos libres de tocar a la gente hambrienta, reprimida  y sin opciones que vive en el mundo y traer a la gente de la oscuridad a la luz. Si tan solo todos pudiéramos ver la realidad, entonces podríamos actuar. Podríamos pasar de ser simples personas que transitan por ahí, a ser gente que toma acción y juntos hacer la difrencia.

Ahora abran los ojos y observen alrededor. Busquen a una pareja para la discusión."

Preguntas para la discusión:

1. ¿Cómo se sintió estar agachado?
2. ¿Cómo te sentiste cuando te tocaron?
3. ¿Cómo te hizo sentir este juego?
4. ¿Cuándo dejaste de concentrarte en la historia y solo pudiste concentrarte en tu dolor?
5. ¿Cómo te sentiste cuando tus ojos estaban cerrados y yo hablaba de la ceguera?
6.  ¿Alguno sintió la urgencia de pararse, de abrir los ojos o sentarse?
7. ¿Alguno se paró, se sentó o abrió los ojos? ¿Todos siguieron las reglas y por qué?
8. ¿Cuál podría ser el significado simbólico de romper estas reglas? ¿Las personas hambrientas tienen esta opción?
9. ¿Te sentiste enojado después de este juego? ¿Qué emociones sientes? ¿Cómo te afectó?
10. ¿Qué rol juega la persona que toca? ¿Quién en realidad toca a la gente hambrienta del mundo?
11. ¿Qué crees que simboliza cada grupo del juego (parados con ojos cerrados, parados con ojos abiertos, agachados con los ojos cerrados, parados tocando personas)?
12.¿ Es posible eliminar la disparidad y el sufirmiento? ¿Cómo?

Al final cada estudiante debe escribir una tarjeta para salir con su reflexión: 

el juego me hizo sentir... Porque... Y pienso/me pregunto... 


Esta es la lección que pusimos en práctica. Fue impresionante, emocionante y conmovedor ver cómo varios niños comenzaron a reflexionar acerca de la cantidad innecesaria de cosas que tienen y cómo hay gente que no tiene ni lo básico para vivir. Otros hablaron del sufrimiento que les ocasionaba la impotencia para tocar a alguien más y en el mundo real de no poder parar el sufrimiento del hambre. De verdad se preguntaron qué podrían hacer, cómo podrían ser yo (la que tocaba a la gente en el salón) pero en el mundo real. Otros se dieron cuenta de que este era un llamado para abrir los ojos ante las cosas injustas del mundo y hacer algo.

Hubiera querido grabarlo, porque ya no puedo recordar toda la cantidad de reflexiones que hicieron. Lo que me queda por seguro es que de un grupo de niños de 18 personas, al menos 10 (que son muchas) entendieron el mensaje y empiezan a abrir los ojos a sus 12 años. Ahora depende de nosotros los docentes, seguir con responsabilidad esta formación de conciencia y, por supuesto, predicar con el ejemplo.

Les pido a aquellos maestros que lean esto, que lo intenten con sus alumnos. 

sábado, 22 de junio de 2013

Educación, poder y hegemonía


Esta semana fue de gran estrés, terror, inseguridad y sus consecuentes daños gástricos (todos riman con itis) por ser estudiante de doctorado dentro de una universidad mexicana. Empiezo este Post con esa información personal porque justo el tema de éste tiene que ver con la educación y el poder, lo cual provoca este tipo de estragos psicológicos y hasta físicos (por decir algo de manera superficial) en los estudiantes, no sólo de posgrado, sino de licenciatura, preparatoria, secundaria y hasta primaria (no dudaría que en el caso de kindergarten exista esta clase de estrés en cierta medida).

¿En qué momento estudiar se vuelve uns actividad indeseada, aburrida y hasta aterradora? Estudiar, es decir, ese fascinante proceso que paulatinamente nos lleva a adquirir más conocimiento del mundo, y de ampliar nuestros horizontes, nada tiene de aterrador en sí mismo (bueno, a veces comprender las cosas del mundo puede ser  angustiante, pero ese no será el tema de este texto por ahora). Entonces, ¿por qué los niños generalmente reniegan de ir a la escuela y mueren de regocijo cuando las vacaciones empiezan? ¿Por qué el estudiante de posgrado está condenado a años de estrés, sufrimiento y días enteros en los que su corazón se acelera, el estómago duele y no encuentra paz hasta que el coloquio de avances e investigación pasa?

Aunque estas circunstancias sean el pan nuestro de cada día para estudiantes y allegados a ellos, no son algo normal ni mucho menos correcto. Justo ayer uno de mis tutores, profesor del Colegio de México (institución que, por cierto, merecería  mención en algún párrafo de este escrito), me sugería tomar una clase para reforzar mis conocimientos sobre el periodo colonial. Me dijo que en el COLMEX cierto investigador solía abrir una clase muy buena, que investigaría cuándo tendría lugar el próximo semestre para que yo pudiera intentar tomarla (porque primero habría que ver si dicho investigador me aceptaría),  -eso sí, él suele aterrorizar a los estudiantes. Es muy especial, pero los que soportan el curso, se llevan mucha cosas buenas de él. Es muy bueno- ,me  aclaró el tutor. Dicho sea de paso, mi tutor mismo me aterra en sobremanera, y era justo él quien me hablaba de alguien más aterrorizador (¡vaya monstruos chupa sangre!). Claro, son muy "buenos".
¿Cómo puede ser bueno un profesor que aterra a los estudiantes? ¿Cómo puede ser buena y correcta la enseñanza a través del terror? Por supuesto que no lo es, y esas dinámicas, que no son más que relaciones de poder cargadas de muchísima ideología, sólo están alimentando y reproduciendo la lógica capitalista en cuanto a lucha de clases, en particular, la relación hegemónico-subalterno. En una relación de estudiante-tutor o profesor en un posgrado, el primero siempre está en una posición subalterna, en la que sin importar nada, debe estar sujeto a lo que el otro le demande y disponga. ¡Ni qué decir de ese rito de paso que es el examen profesional! Ahí, la posición y función del sínodo es incluso gráficamente acomodada de acuerdo a esas relaciones de poder. 
En el caso de la educación básica, es lo mismo: el "maestro" llega en una actidud de poder con el "alumno", quien vive aterrado de reprobar, de no hacer la tarea, etc. La escuela es, desde los años iniciales, un instrumento del sistema ideológico dominante, un modo para continuar reproduciendo las dinámicas y estructuras que le dan vida. Es una herramienta de la cual se vale el Estado para imponer los valores y modos que le permitirán continuar su control sobre la población. En este sentido, hay materias que lo hacen de modo más directo dentro de la educación primaria y media: civismo e historia quizá sean las más representativas. Sin embargo, en su conjunto y por la forma en la que se imparten, todas las clases en una escuela son esa herramienta para "educar" en las dinámicas de poder.

La solución es muy sencilla de ver, pero difícil de poner en práctica. La educación del largo siglo XX (que, siguiendo el modelo de Braudel, no empieza en 1900 ni termina en 2000), está caracterizada por la memorización de diferentes datos  (fechas, poemas, fórmulas, artículos...) que tarde o temprano se olvidan. Es la escuela de "una sola respuesta correcta", de seguir lo que el profesor dice como palabra sagrada y del camino tedioso pero simple. Y claro, es más fácil, memorizar y, mis colegas docentes no me dejarán mentir, es muchísimo más sencillo evaluar numéricamente (otro conflicto de la educación en el que en esta entrada no me meteré) un examen de preguntas con una sola posibilidad de respuesta (más si es de opción múltiple), que un examen o ejercicio de reflexión en el que la labor de pensar no sólo está en el estudiante, sino también en el docente a la hora de evaluar. De esta forma, la solución sería romper con esos modelos de enseñanza y aprendizaje, de tal forma que los estudiantes aprendan a analizar.

¿Existe algún sistema educativo que rompa con esos viejos paradigmas? Por supuesto que lo hay, y para mi fortuna, aunque con dolor, he conocido uno: el IB (bachillerato internacional), cuyo modelo justo se enfoca en este pensamiento crítico, análisis, conexión con el mundo real y hasta rompe con esas relaciones de poder, pues incluso el estudiante debe auto evaluarse, dejando claro que el profesor no tiene la última palabra. ¡Qué bonito! Entonces, ¿por qué me provoca dolor conocerlo y ponerlo en práctica? Bastará con que escriban en Google "colegios IB en México" (aplica para cualquier parte de Latinoamérica) y encontraran la respuesta. ¿Qué tipo de escuelas son las que cuentan con este programa? ¡Exacto! Las que pertenecen a la clase hegemónica y a las que, por lo tanto, sólo puede acudir un muuuuuuuuy pequeño porcentaje de la población. Y no es casual, de verdad que no lo es. Y hay excelentes docentes que educan en esta clase de sistema (y no lo digo por mí, que aún estoy en pañales en cuanto a labor docente), tan buenos que si ellos fueran los que se encargaran de la educación en las escuelas públicas, el cambio  en la población sería notorio e inmediato. Por supuesto que el sistema ya hubiera colapsado porque los estudiantes estarían pensando críticamente todo el tiempo y los ciudadanos no se dejarían de muchas cosas que el estado les hace. NADA ES CASUAL.

¿Qué es lo que pasa en la otra aparte, en las escuelas de los subalternos, con la enseñanza y los docentes? Eso y algunas ideas de combate a través de la enseñanza de la historia, será tema del siguiente Post. 

lunes, 17 de junio de 2013

No hay alumnos, más que los que se creen maestros

Hoy, gracias a un sorpresivo curso de Historia Crítica que comencé a tomar en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, aprendí que, como en Bolivia, JAMÁS debo llamarle "alumno" a un estudiante. La aversión a la escuela por parte de los niños en el sistema educativo tradicional es justo la verticalidad y las relaciones de poder entre quien enseña y quien aprende. Todo sería mejor en una relación horizontal en la que estudiantes y "promotores de la educación", construyen el conocimiento juntos. 
Dicho sea de paso, noto grande soberbia en llamar  "mis alumnos" a los que estudian bajo tu instrucción, pues es como decir "aquellos que no tienen mi luz". Claro, muchas veces no somos conscientes de las implicaciones del lenguaje, ni de la ideología implícita en las prácticas tradicionales. Podría decir somos más "alumnos" (con su significado etimológico)  los maestros que no nos damos cuenta de esas cosas, que los mismos estudiantes. No obstante, basta (aquí sí) la luz de las corrientes críticas para empezar a cambiar los viejos paradigmas.
Algunas de mis grandes preguntas, dada mi condición de "maestra" dentro de una escuela propia del sector hegemónico, son las siguientes:  ¿puede existir una especie de pedagogía para los opresores (o los hijos de) -haciendo alusión a la pedagogía del oprimido de Freire-, que funcione para la conciencia en favor de su contraparte y la disolución de esas relaciones de poder? ¿Qué tanto puede un modelo crítico de la educación trabajar en favor de la subalternidad,  desde la instrucción a los miembros de las clases hegemónicas? ¿Qué características tendría que tener dicho modelo para funcionar? Quizá son preguntas tontas, si consideramos que el cambio debe ser desde los promotores de la educación -para hacer uso del término zapatista que conocí hoy- y el sistema hegemónico dominante en definitiva no propiciará esos cambios en el sistema. No obstante, ¿podría hacerse una guerra con las armas de la educación infiltrándonos en esos núcleos, como sin querer lo estoy ahora? 

domingo, 16 de junio de 2013

Décima del tapir


Llámenme tapir o danta,
o si quieren anteburro,
de mi nombre no me aburro
y mi condición me encanta.
Tengo trompa y no me espanta
que me digan elefante,
soy quizá más elegante
o, de menos, particular,
puedo ser presa de un jaguar
y en la selva sigo avante.

La llave (soneto)



Callo el secreto de amor que te tengo
porque una angustia y dolor vaticino,
hay penumbra por el rumbo en que vengo
no es mi culpa elegir este camino.

Lo cierto es que al desprecio no me atengo,
aunque en saber desaires nunca atino,
respeto a tu pureza es que convengo
y evitar estropear a tu destino.

Está el amor que tengo en caja fuerte,
con candado de silencio y discreción,
la llave es voz oculta hasta la muerte,

guardada en mi conciencia y mi razón,
 visible y a la espera de otra suerte
milagrosa que despierte tu pasión

viernes, 21 de diciembre de 2012

Al respecto del Baktun 13: CALENDARIO, ESCRITURA, MATEMÁTICAS Y ALGUNAS "PROFECÍAS MAYAS"


Desde el año pasado en que comencé a dar clases de historia mesoamericana a nivel secundaria y ante la curiosidad de los adolescentes que eran mis alumnos sobre el supuesto fin del mundo, decidí que sería bueno hablar sobre uno de los aspectos importantes de los pueblos mesoamericanos a través del tema de las supuestas "profecías mayas". Hace un par de meses hice este pequeño texto para enseñarles un poco acerca del tiempo, las matemáticas y la escritura en Mesoamérica.  Hoy que se acaba el Baktun trece, también lo comparto con ustedes esperando que para algunos todo esto tenga más sentido.
Lo que es un hecho de todo esto es que nos está tocando vivir un momento histórico, como herederos de las civilizaciones antiguas; la consumación de un calendario cuyo origen se remonta al año 3114 a.C.



CALENDARIO, ESCRITURA, MATEMÁTICAS Y ALGUNAS PROFECÍAS MAYAS
¿El mundo se va a acabar en el 2012? ¿Qué va a pasar después del 21 de diciembre este año? ¿Por qué se cree que los mayas predijeron que ese día sería el fin?  ¿El fin de qué? ¿Del mundo?
 Este tipo de preguntas es muy frecuente, y lo está siendo todavía más durante este año en el que la gente repite que “tan sólo nos quedan un par de meses antes del fin”. Sin embargo, probablemente no debemos preocuparnos por el fin del mundo, pues todo lo relativo a esta fecha tiene una explicación lógica, si conocemos la idea del tiempo mesoamericano, en general, y maya en particular. Es decir, todo nos haría más sentido si entendemos sus calendarios, la escritura, los números, la manera de contar, pero, sobre todo,  si comprendemos que su concepción del tiempo era cíclica, lo cual significa que tiene un inicio y un fin que de inmediato vuelve a empezar.

Los calendarios:
Todas las culturas de Mesoamérica tenían dos tipos de calendario; el solar, de 365 días (en maya se llamaba Haab), y el ritual, de 260 días. (Tzolkín). El primero tenía 18 meses de 20 días (18X20=360) más 5 días de mala fortuna, llamados wayeb’. Con este calendario se programaban diferentes actividades, muchas de ellas de carácter económico (productivo).
El Tzolkín estaba conformado por 20 trecenas resultado de la combinación de 20 días con 13 números. A partir de este calendario se le daban nombres a los individuos de acuerdo al día que hubieran nacido y, con ello, su destino estaría más o menos programado (esto tampoco es propio de los mayas, también los aztecas tenían este tipo de calendario y creencia).
Ambos sistemas calendáricos combinados forman la “rueda calendárica”; un día en un mes  determinado y un día en una trecena no se repetía hasta que se cumplían 52 años. Para diferenciar una fecha de otra ocurrida 52, 104, 156.. años después, los mayas inventaron la “cuenta larga”.
¿Qué es la cuenta larga? Es el registro del paso de los días desde un punto fijo, al que también podemos darle nombre de “era”, que los mayas del Clásico fijaron con la fecha 4 ahaw del mes 8 kumkú, que en su notación estaría escrito de esta forma: 13.0.0.0.0  y cuya fecha en el calendario gregoriano correspondería al 13 de agosto de 3114.  Dicho día habría finalizado el ciclo anterior de 5125 años, por lo cuál el próximo ciclo terminaría... ¿Cuándo? Si los cálculos no fallaron, el 21 de diciembre de 2012.

La cuenta larga está compuesta por 13 baktunes (ciclos de 20 katunes)
Baktun: 20 katunes
Katún: 20 tunes
Tun (360 días, 18 uinales)
Uinal (20 kines)
Kin 1 día
           
¿De dónde sacan entonces los datos del supuesto fin del mundo?

Como debes recordar, uno de los rasgos importantes que distinguen a Mesoamérica como área cultural es el conocimiento matemático y calendárico, basado en una notación vigesimal, es decir, de base veinte. En el caso de los mayas, durante el horizonte Clásico, la civilización maya desarrolló este sistema matemático de una forma muy avanzada y estilizada[1], combinándolo con su escritura fonética[2], para dejar fuentes claras que hablaran de su historia, principalmente de la de los gobernantes que, como recordarás, ya que controlaban estados (ciudades-estado) teocráticos, fundamentaban su poder y éxito en los dioses. De esta forma, tenemos evidencia de fechas y sucesos importantes sobre la gran cultura maya, que quedaron plasmadas en estelas de piedra y otras obras artísticas. Un ejemplo de esto son las inscripciones del monumento 6 de Tortuguero, un sitio en Tabasco, en el que se anuncia una profecía cuyo protagonista es un gobernante. A continuación el artículo de la noticia:

 Los números mayas

¿Cómo se pueden conocer hoy en día todas estas fechas? La escritura maya, como se explicó antes, es sumamente compleja, al igual que sus matemáticas. Hoy en día, éstas están bastante descifrada y sabemos de qué forma se contaba. Todo en base 20.
Los numerales mayas sólo llegaban hasta el 20. Quizá esto se debía a que pensaban el universo a partir del ser humano. De hecho, hoy en día, los tzotziles (grupo maya de Chiapas) usan la palabra vinik para referirse al hombre y también para referirse al número 20, pues los seres humanos cuentan con 10 dedos en sus extremidades inferiores y diez más en las superiores, lo que suma un total de dos decenas. Esta forma de contar con base en el número 20 y sus múltiplos, no es propio de los mayas, sino de todas las culturas mesoamericanas. Por ejemplo, en náhuatl, la palabra cempoalxochitl (cempasúchil) quiere decir la flor de muchos pétalos; cempoal significa 20 y xochitl flor, esto quiere decir que al tener  la palabra el número veinte, ya se está hablando de mucho. Igual sucede con la palabra cenzontle, el pájaro de las 400 voces (muchas voces).
Para representar los números menores a la veintena, generalmente los mayas utilizaron una notación quinaria (llegaba hasta el cinco) que se basaba en tres símbolos: una concha o flor que representaba el cero, los puntos que representaban unidades antes del cinco y la barra o línea que era el cinco. Los números hasta el  20 también podían ser representados por una variante de cabeza, es decir, la figura de una cara con adornos característicos; cada una representaba un número. Los números mayores a la veintena construían a partir de una combinación en base 20.



domingo, 21 de octubre de 2012

Errores virales en la web


Desde hace más de un año, han estado circulando por la Web ciertas caricaturas acerca del "fin del mundo maya". Aunque en realidad la idea generalmente es graciosa, la mayoría de las imágenes que se usan con el mismo fin (palabras, más palabras menos) repiten y repiten el mismo error: usan como "calendario maya", cultura cuyo apogeo se dio en el Clásico mesoamericano (200 d.C.-900 d.C.) en la Península de Yucatán, Chiapas, Guatemala y Honduras, a la imagen de la piedra del sol, perteneciente a la cultura mexica del Altiplano Central, cuya capital data del año de 1325 hasta 1521, cuando Hernán Cortés sale victorioso con la conquista de México-Tenochtitlan.


                            (tomado de: http://apolmundo.blogspot.mx/2012/04/los-mayas-y-el-2012.html)




El problema, al parecer ,está relacionado con la investigación a través de internet. Si nosotros escribimos "calendario maya" en Google images, automáticamente aparece la piedra del sol, por lo cual muchos toman de ahí la idea para llevar a cabo su chiste gráfico.Esto es otra muestra de que el internet no es confiable del todo, al menos no cuando no se sabe ser crítico con los hallazgos de lo que buscas.

¿Cómo ser crítico? Algo que me ha servido a lo largo de mi vida "internetera" es SIEMPRE partir de la idea de que lo que estoy leyendo puede ser falso. Lo busco y lo rebusco y corroboro en los libros. Claro, si la fuente electrónica de la que se saca la información contiene referencia bibliográfica seria, es probable que sea correcto. De todas formas hay que buscar en muchos lados.

Esta es una caricatura mucho más coherente, que me hizo reír. La vestimenta mexica es adecuada y el "chascarrillo" apropiado.

(tomado de: www.seguimospecando.blogspot.mx

Hasta para ser creativo, hay que investigar. Eso es prueba de que el contenido y la forma siempre son importantes.




lunes, 20 de febrero de 2012

De Iphones, pelis, depresiones y un modelo culpable

Pareciera que todo es el final; de la vida, del mundo, o al menos de lo bueno. No sólo se destruyen los ecosistemas y recursos; además de gastarse el agua, tumbar los bosques, inundar ciudades, ensuciar los ríos y demás atrocidades, también se está matando a la gente, se está perdiendo la infancia, el movimiento, el sabor del alimento y hasta de los besos...

En días como hoy, en que mi optimismo por el mundo no va más allá del deseo de un presto apocalipsis, vienen a mi mente dos películas, cuyos mensajes se quedaron bien insertos en mi cerebro desde la primera vez que las vi. Una de ellas, titulada "Cuando el destino nos alcance", la vi por primera ocasión en la televisión cuando tenía unos 6 o 7 años, allá por el año de 1990-91. Aunque de momento me dejó una especie de trauma y mucho miedo de pensar en el futuro, creo que fue algo bueno. De hecho, creo que si un día decido tener hijos, buscaré ponérselas a la misma edad. Y es que gracias al impacto que sus imágenes ejercieron sobre mí, crecí con la idea de ser ecologista (idea que olvidé un poco cuando la sociedad de consumo me cubrió con sus redes). Hasta hace unos meses en que, gracias a una grandiosa página de series y películas online, pude volver a verla, no recordaba más que las escenas de gente mayor entrando a un edificio para ser convertidos en alimento. Cuando la vi de nuevo, fue peor, lo mejor que en esa película podía pasarle a la gente era morir para ser comido. Sin embargo, nada tan terrible como el hecho de no conocer siquiera los tomates y lechugas, debido a que el sobrecalentamiento y la sobre población impedían la agricultura...


La otra película que me da  de qué hablar es más reciente y de dibujos animados: Wall-E. Me gustó sobre todo la segunda parte que, con un tono cómico, me parece que caricaturizó a la perfección el destino inminente de la humanidad. Cabe mencionar que no puedo evitar sentirme identificada con los personajes obesos antisociales al estar frente a la computadora. Y es que es real, el proceso de interacción social se está transformando en uno vivido a través de la computadora. Cada vez se vuelve menos importante el contacto físico con la gente.


Hasta hace un par de días pensaba que, independientemente de la tecnología, al menos se requería del contacto físico con otra persona para copular y, ¿qué me encuentro en facebook? Una nota que hablaba sobre un dispositivo adaptable al Ipad para tener sexo virtual (http://www.larazon.es/noticia/9894-inventan-un-adaptador-para-mantener-relaciones-sexuales-con-el-tablet). Sea cierto o no, el hecho es que es asequible, desde el momento en que ya lo pensaron, además de que es seguro que existe un mercado amplio para tal producto.

Sin duda, falta poco, realmente poco, para que seamos esos gordos de Wall-E que no se paran de su mueble porque su vida está en la computadora. Ya ni siquiera la escuela será un espacio en el que se pueda interactuar con personas, pues cada vez comienza a ser más reemplazable la figura de un maestro dentro del salón de clases, mientras exista alguien detrás de una pantalla contestando dudas y dirigiendo el conocimiento que, por supuesto, los estudiantes pueden encontrar en la Web.

Algunos se preguntarán, ¿entonces es malo usar tecnología, deberíamos retroceder en el tiempo a las viejas herramientas que no nos simplificaban la vida como lo hace una computadora? No creo que la respuesta sea tan radical como un "no". No soy una persona retrógrada que se oponga a las herramientas que nos brindan los avances tecnológicos de la humanidad. Sin embargo, el uso de éstos debe terminar donde empieza el fin de nosotros, el fin de nuestro pensamiento (cada vez se usa menos el cerebro desde que sabemos que podemos hallar casi cualquier respuesta con tan sólo teclear unas letras y apretar ENTER) y, sobre todo, de nuestro mundo. ¿Cómo la tecnología puede acabar con el mundo? De muchas formas, el uso de tantos dispositivos electrónicos no es ecologista ni, mucho menos, amigable con la sociedad.

Cuando mis alumnos me decían que preferían entregarme sus trabajos vía electrónica, a través de su blackberry o Iphone, dándome el argumento de que era más ecologista, en un principio me convencía. No obstante, después de analizarlo, justo me puse a pensar en la realidad de las cosas; el Iphone, igual que cualquier dispositivo móvil y computadoras, es una gran amenaza tanto para el medio ambiente como para la sociedad. ¿Cuánta gente no hay que cambia de modelo de celular cada que sale la nueva versión? ¿En dónde paran todos los desechos electrónicos? No es que sólo cambien de dueño y la gente los use. Justo a mi lado tengo una gaveta llena de cargadores y celulares viejos que se han acumulado en mi hogar de varios años para acá. Claro, hay centros de reciclaje para esos elementos y ¡Vaya, menos mal! Aún así, no todas las piezas se reciclan y, contrario al papel, el material del que se fabrican a veces es tóxico y, además, no se degrada sino hasta después de miles de años.

Por otra parte ¿No han pensado en cuánto contamina la fabricación de cada pieza? Pero, sobre todo, ¿cuál es el costo social de armar un teléfono? Como muchos de los productos que consumimos hoy en día, las condiciones laborales de los encargados de su ensamblaje son deplorables. Justo se está haciendo una investigación a empresa encargada de la fabricación de Iphone en Taiwan, debido a denuncias de explotación de trabajadores; "Foxconn tiene más de un millón de empleados en China; en los últimos dos años una veintena de sus empleados se suicidó, además se vio envuelta en acusaciones de abusos laborales por parte de activistas" (http://mexico.cnn.com/tecnologia/2012/02/15/las-condiciones-laborales-de-foxconn-la-filial-de-apple-bajo-la-lupa)

Insisto, esto no sólo ocurre con los productos de Mac, desde hace tiempo se sabe que muchas de las marcas de ropa que usamos cotidianamente son producto del trabajo de niños explotados del tercer mundo. Sabemos también que desde hace años las selvas, ríos y bosques se agotan con propósitos capitalistas.

¿Qué hacer? Jamás diré que la solución está en dejar de usar todo (¿con qué derecho lo haría alguien que pasa varias horas del día frente a la computadora?). Se trata de ser conscientes, de no priorizar el consumo por sobre otros aspectos de la vida que son más importantes. La necesidad de consumo no sólo está agotando nuestro mundo por llevarse los recursos y a la gente por la sobre explotación, también se está llevando nuestra paz mental, pues la sociedad cada vez está más inmersa en una depresión que inicia desde temprana edad, ya sea por el deseo de lo inalcanzable o la ausencia de modelos sociales importantes para nuestro bien emocional (Ver "Depresión, la culpa la tiene...." dentro de este mismo blog), modelos que se han gastado por culpa de un modelo económico-social hecho para el consumo.

Finalmente, les dejo un infográfico que me encontré navegando por la red...

sábado, 28 de enero de 2012

BOBADAS

Hubo un tiempo, durante mi juventud, en el que tenía una marcada afición por las artesanías, los cerditos y los acordes con séptima. Eso, junto al hecho de que tenía mucho tiempo de ocio, fue lo que me permitió hacer esta bobada.
Por cierto, el cerdito de palma (artesanía de guerrero) se llama Ruffiño porque, dicho sea de paso, también yo tenía una profunda afición por la palabra "ruff".

sábado, 14 de enero de 2012

viernes, 6 de mayo de 2011

URGE AYUDA PARA LA HUASTECA:


(Foto tomada de: http://www.eldespertar.mx/fotos/incendiovistadesdecoah_EFE.jpg)

Los fuertes incendios en la Huasteca Potosina han ocasionado graves pérdidas, tanto materiales como humanas. En un medio rural en el que la economía campesina es la base de la subsistencia de los habitantes, a través de la agricultura (pues el trabajo asalariado es eventual y mal pagado), un evento de esta naturaleza es catastrófico, pues la producción se pierde, la salud se deteriora y, por supuesto, muchas casas y pertenencias quedan en el pasado.

A continuación pego un aviso que me llegó vía facebook, pues urge ayuda para la Huasteca.

Solicitan ayuda urgente para las comunidades de la Huasteca Potosina. Nos piden alimentos enlatados, aceite, cafe, frijol y arroz, leche en polvo, utensilios de cocina, etc. Para las comunidades Tenek que han perdido sus casas debido a los incendios. Pueden dejar sus donaciones en la jefatura de Etnohistoria-ENAH de 10 a 5 pm. Los miércoles hasta las 7 pm. Del 6 al 13 de mayo. Pueden hacer donaciones monetarias para apoyar a los campesinos, para comprar insumos para la resiembra y replantación de las zonas afectadas. Banco: BANCOMER · Cuenta: 1237713452 · CLAVE Interbancaria: 012705012377134524 APELAMOS A SU SOLIDARIDAD Y LES PEDIMOS QUE DIFUNDAN ESTE MENSAJE.

martes, 3 de mayo de 2011

¿Será el final? Ensayo sobre la amistad


"¿Será el final?" Según recuerdo, así titulé un cuento que escribí en segundo de secundaria para mi materia de lengua española. En él hablaba sobre la pesadilla de una ciudad en ruinas y el fin del mundo, historia que concluía, quizá trilladamente, con un personaje que despertaba en su cama, con la buena nueva de otra oportunidad para cambiar al mundo.
El mismo título escatológico le pertenece a una canción de una cantante colombiana, por mí muy admirada y a quien nunca tendré el placer de escuchar en vivo porque, por desgracia, falleció hace unos 4 ó 5 años por causa de cáncer. La canción trata de indiferencia, falta de pasión, frialdad, un sentimiento que se va después de años, y la sospecha de que el amor acabará. La letra, nada fuera de lo común, es opacada por las notas de un dramático bajo en el fondo, cuyo estupendo sonido roba por completo la canción.
Siguiendo con ese país, dicho sea de paso, el buscador de internet me arrojó el dato de que así se llama otra composición colombiana, pero con ritmo de vallenato, que, para no variar, habla sobre la partida de un amor y la desdicha del que es abandonado. Parece que lo único que preocupa a la gente que se acabe es el dinero, la salud y el amor.
Esta vez recupero el título de ese malo y viejo cuento de mi adolescencia incipiente, para ponérselo a este pequeño "ensayo" que, anticipo, quizá resulte más similar a la entrada de un diario adolescente. La pregunta en la que se basan estas líneas ocultan el objeto del que hablo; ¿el final de qué? Hoy quiero hablar de uno de los aspectos más importantes de la sociedad que, sin duda, casi todo el tiempo es olvidado por los estudiosos de las ciencias sociales, tal vez porque su existencia en cuanto a concepto no está muy bien delimitada: la AMISTAD. Esta palabra, al menos de primer momento, podemos decir que se trata de una condición y, probablemente (y esto lo pongo entre signos de interrogación) ¿de un sentimiento?; una condición establecida por común acuerdo entre dos personas, y el sentimiento que las vincula. Aún si estas dos acepciones complementarias fueran válidas, la identidad del concepto no es clara, y probablemente por ello se evita tratarla y estudiarla como parte de la estructura social, pero también desde el punto de vista del complejo mundo de las emociones.
Hoy me pregunto sobre el final de “una amistad” en mi propia vida y reflexiono en torno al significado de esa palabra. Me planteo también por qué la gente canta, llora, sufre, se deprime y hasta llega a suicidarse por separarse de un amante, pero pocas veces cubre todo el cuadro dramático (sin despertar sospechas de enamoramiento e identidad sexual diferente a la establecida) cuando quien se aparta es un amigo.
Advierto que a lo largo de estas líneas dejaré entrever a mi lector parte de la historia personal que me ha llevado a escribir estas reflexiones. Ojalá que al término de esta entrada, tanto ustedes como yo, entendamos mejor este aspecto de las relaciones sociales y, si es que de algo pueden servir estas elucubraciones ociosas, podamos comenzar a darle el peso y el significado que se “merece” este humano concepto de la amistad.
Condición/sentimiento. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española como primera definición para la palabra amistad nos dice que ésta se trata del “afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato”. No obstante, también nos propone el sinónimo de “amancebamiento”, es decir, “trato sexual entre hombre y mujer no casados entre sí”. Asimismo, la define como “merced, favor” y como “pacto amistoso entre dos personas”. Esta última, poco o nada nos dice para entender el concepto.
De esta suerte de definiciones, lo que es destacable y rescatable es que en todas está la presencia de un común acuerdo, de algo compartido, lo que diferencia a este “sentimiento” (si es que se puede llamar así) de los demás, como el amor. Es decir, no puede existir amistad sin reciprocidad, incluso en su connotación de amancebamiento. Entonces la reciprocidad es la base de la amistad. No basta con albergar sentimientos por alguien; si éstos no son recíprocos, la amistad es inexistente. En cuanto las dos partes comparten un sentimiento y comienzan a tener un trato fundamentado en él, se habla de que existe la condición de amistad. Pero ¿en qué momento ocurre esto? ¿Cuándo dos personas saben que comienzan a tener una amistad con otra? La amistad, en este sentido, ¿es un sentimiento por sí misma, o es sólo una forma de lidiar o interactuar con un sentimiento?
Como hipótesis me voy por la segunda opción a la última pregunta; la amistad, más que un sentimiento en sí mismo, es una forma de interacción social fundamentada en el amor ligero o profundo, pero recíproco. Dicho sea de paso, el amor, en cuanto a los sentimientos que involucran a un tercero (objeto o persona) es el único sentimiento existente, pues su opuesto, el odio, no genera sensación o síntoma alguno, sólo es un pensamiento negativo constante y el deseo de hacer mal.
Y ¿qué es un sentimiento? Tiene varios años que lo he definido como “un pensamiento que produce una sensación”. Por eso la forma de sentir (de sentimiento, no de sensación) puede variar de acuerdo a las culturas, por lo que, si bien el amor o el miedo existirán en todas, los fundamentos de estos no serán iguales. La reciprocidad, sin embargo, casi se podría establecer como una ley (valga la afirmación) en las relaciones sociales. Los dones que Marcel Mauss analiza en Essai sur le don, dentro de las llamadas sociedades primitivas, son un ejemplo perfecto de la materialización de la reciprocidad y, en teoría, la economía debería de responder a esa lógica recíproca, de forma tal que la explotación de los obreros no causara descontento, agitación y pobreza en el mundo. Aún así, hasta en esta sociedad capitalista, está presente la reciprocidad en el acto del consumo (aunque sea en el discurso), desde el momento en que tenemos que dar algo (dinero) para recibir otra cosa (mercancía).
La reciprocidad es necesaria para mantener un… llamémosle “equilibrio social” y, por supuesto, la solidaridad de la que tanto escribió Émile Durkheim. La estructura social sería tambaleante o de plano inconstruible sin la reciprocidad. Por eso, esta reciprocidad casi agotada por causa del capitalismo nos está llevando a la destrucción, al menos de manera global.
Pero ¿y qué hay de la amistad? Al momento me parece que ésta es la manifestación de la reciprocidad en el ámbito social. La amistad es un acuerdo de colaboración implícito en una cierta dinámica de interacción, para procurar bien de las necesidades, tanto emocionales como prácticas, de los implicados. Por tanto, es una condición del ser humano en relación a otro. Por lo mismo, es ridículo cuando las naciones se declaran ser amigas de otras, pues no hay sentimientos, sino solamente intereses. Lo cual no quiere decir que entre las amistades los intereses sean inexistentes, pero lo importante es que la presencia del amor[1] debe existir y éste debe ser mutuo.
La amistad se establece justo en actos de reciprocidad que se van manifestando en el día a día. Siempre una parte comienza a realizar actos que serán correspondidos más tarde para la otra persona y, después en sentido contrario, por lo cual se formará el vínculo recíproco amistoso. El sentimiento nacerá al sonreír por el bienestar ocasionado durante la interacción con el otro individuo, por la felicidad que ocasiona el buen humor del otro (en el caso de aquellos carismáticos que tienen la facilidad de hacer reír), por la complicidad ante situaciones que se presentan, por la tranquilidad de la comprensión y de descubrir afinidades. Una amistad jamás se dará sin eso pero, sobre todo, sin actos devueltos en los que alguien debe dar el primer paso.
Cómo acaba la amistad. Dicen que los verdaderos amigos son para siempre. Puede ser, aunque en la vida, sobre todo cuando somos muy jóvenes, circulan por ella (al menos fue mi caso) cantidad de mejores amigos que surgen de acuerdo al momento vivido y, si bien no necesariamente los anteriores desaparecen, el rol y, por tanto, el “estatus” (metafóricamente hablando) en la jerarquía de las personas importantes de los viejos amigos, cambia y se queda un poco atrás, hasta que muchos años pasan y uno se da cuenta de que los que permanecen, aunque quizá con menor afinidad se vuelven una suerte de familiar, con el q puedes o no llevarte bien. El “amor incondicional” prevalece por sobre la afinidad, pero esa incondicionalidad en realidad es visible con el escondido trato de reciprocidad. ¿Cuántas veces no hemos dicho “Sutanito es mi súper amigo, casi no lo veo, pero si me llama y me dice que tiene un pedo[2], corro a ayudarlo”. Seguramente Sutanito dirá algo similar de quien afirma lo anterior y, por tanto, la amistad continúa a pesar del alejamiento.
En mi caso particular, que me orilló a escribir estas líneas, se trata de una amistad de hace ocho años en peligro. En sus inicios me tocó (raro) ser aquella del primer paso en el vaivén de actos cordiales mutuos, lo cual nos llevó a tener una sólida amistad y a sentir gran amor al cabo del tiempo. No obstante, la semana pasada una fuerte disputa nos llevó al alejamiento que, por la magnitud de la discusión, llegué a pensar que sería irreversible. Aunque, por otra parte, consciente del distanciamiento, también me dije a mí misma “bueno, si de plano esto no tiene arreglo, mi lealtad continuará a pesar de que no nos veamos ni hablemos. Si un día ella tiene un problema, estaré ahí para ayudarla”. Así es que sin duda NO FUE EL FINAL, porque además el amor mutuo continúa. El problema, en realidad, fue que la interacción entre nosotras era cuasi muegánica desde hacía varios años y en esos casos, la forma de afrontar los cambios obvios de la vida se vuelve más complicada porque, además, la afinidad se mantiene. Al cabo de los días terminamos por hablar y comprender mucho de lo que aquí presento. Las asperezas se limaron.
No he hablado de la figura del compadrazgo, que en estos casos de amsitad urbana puede transformar la amistad en un parentesco ritual (no es el propósito de esta entrada). Pero, basta decir que quizá en un futuro, si llego a tener hijos y, pese a mis reniegos religiosos, opte por bautizarlos y enjaretarle el madrinazgo. El efecto será el de una amistad bajo normas sociales que, a fin de cuentas, sólo reglamentará los deberes de la reciprocidad a través de una figura ritual. El orden y la armonía se mantendrán, y una estructura de las relaciones sociales seguirá construyéndose con firmeza.


[1] Para ver un somero acercamiento al concepto cultural del amor, ver en este mismo blog: Juan Pérez Jolote y algunas reflexiones sobre el amor, publicado el 2 de julio de 2008.
[2] En la jerga juvenil mexicana vulgar, significa problema.